Perú: veinte comunidades indígenas expuestas al COVID-19 tras llegada de once casos positivos a su territorio

Perú: veinte comunidades indígenas expuestas al COVID-19 tras llegada de once casos positivos a su territorio

La angustia era evidente al otro lado de la línea telefónica. “Tenemos miedo. Nos da escalofríos cuando escuchamos de esa enfermedad”, dice Daniel Ahuite, de la Federación de Comunidades Nativas del Corrientes (Feconaco) sobre la preocupación que tienen los miembros de su comunidad Nuevo Porvenir, en la región Loreto, de que se presenten casos de COVID-19.

El miedo se debe a que, hasta el momento, once de las 21 personas de la comitiva de la Municipalidad de Trompeteros que viajaban en la embarcación Tocache para entregar víveres a las comunidades nativas del río Corrientes, han dado positivo a la enfermedad causada por el coronavirus.

La comitiva de la Municipalidad de Trompeteros recorrió 20 comunidades del río corrientes para llevar alimentos. Foto: Municipalidad de Trompeteros.

Jacson Shuña, director encargado de la Red de Salud de Nauta, confirmó a Mongabay Latam que hace una semana recibieron la alerta del personal de Salud de la comunidad nativa de Pucacuro —otra localidad visitada por la comitiva de la Municipalidad de Trompeteros— sobre la presencia de cuatro personas que presentaban síntomas de COVID-19.

Los cuatro fueron trasladados a Nauta donde se les realizó la prueba molecular para descartar la presencia del virus. Los resultados que recibieron el martes 28 de abril confirmaron que los cuatro eran positivos para el COVID-19.

Pero el problema parece ser mayor. Dos días después, el jueves 30 de abril, otro grupo de ocho personas, entre ellos el alcalde de Trompeteros, Lorenzo Chimboras —que permanecía en la embarcación Tocache, anclada en Pucacuro—, arribó a Nauta también con síntomas del virus. Por la noche se les hizo la prueba molecular y los resultados, llegados el fin de semana indican que siete de ellos también son positivos para COVID 19.

Entre el viernes 1 y sábado 2 de mayo arribó a Nauta un último grupo de cuatro personas miembros de la nave que visitó por lo menos 20 comunidades del río Corrientes. “A todos les hemos hecho la prueba molecular y estamos a la espera de los resultados. Todos permanecen en cuarentena aquí en Nauta”, precisa el director del Centro de Salud.

Sin medidas de prevención
“Estuvieron aquí hace más de una semana y caminaron por la comunidad. Les pedimos que se queden en el barco, pero algunos bajaron. Trajeron fideos, atún y unas cuantas cosas más”, agrega Ahuite sobre la llegada de la comisión municipal que les llevó la denominada canasta familiar, es decir, alimentos básicos que el gobierno dispuso se entregue a las familias de menos recursos.

Ahuite reclama por la falta de previsión de quienes llegaron llevando los alimentos y asegura que, pese a que les pidieron que no bajasen de la embarcación, algunos funcionarios municipales y tripulantes lo hicieron. “Estuvieron aquí cerca de cinco horas. Han recorrido unas 20 comunidades y nos han puesto en riesgo. Ahora no sabemos qué hacer”, agrega.

Shuña señala que tras recibir la alerta informaron a la Fiscalía, la Policía y el Ejército pues considera que la autoridad municipal no fue responsable en el proceso para entregar la ayuda. “Se trata de un atentado contra la salud de los más vulnerables. Por una irresponsabilidad no se puede sacrificar a toda una cuenca. El populismo político puede perjudicar todo un sistema”, dice con relación al recorrido que hizo el alcalde de Trompeteros en las comunidades del río Corrientes.

 

Alimentos de la canasta básica que entregó el municipio de Trompeteros. Foto: Comunidad de Pucacuro.

El responsable del centro de salud de Nauta comenta que todos los que han llegado procedentes de la embarcación Tocache presentaban tos y otros síntomas comunes al COVID-19. “Hasta ahora todos están estables y los primeros que arribaron ya se están recuperando. Les estamos dando tratamiento y permanecerán en cuarentena en el centro de aislamiento que hemos instalado en Nauta”.

Entre las 16 personas que permanecen en cuarentena hay miembros de las etnias kukama y achuar —señala Shuña— que provienen de las ciudades de Iquitos, Nauta y Trompeteros, esta última es la capital del distrito al que pertenecen todas las comunidades a las que llegó la comitiva municipal. Shuña precisó que de las 21 personas que viajaban en la embarcación Tocache, cinco han regresado a Iquitos.

Gerardo Seminario, asesor del Despacho ministerial de Salud, dijo a Mongabay Latam que la Dirección de Salud de Loreto está organizando un recorrido por todas las comunidades que visitó la embarcación Tocache. “Saldrá un bote llevando insumos, medicinas y se harán pruebas para diagnosticar el COVID-19”.

Seminario cuestiona que no se hayan tomado las medidas adecuadas antes de salir a repartir los alimentos. “No se sometieron a ninguna prueba ni pasaron por una verificación de la autoridad sanitaria antes de que la embarcación zarpe a las comunidades”.

Como se ve en las fotos del Facebook de la Municipalidad Distrital de Trompeteros, subidas el 20 de abril, no todas las personas que reparten los alimentos en la comunidad de Pucacuro llevan mascarillas ni otros implementos de bioseguridad. En una de las imágenes se observa a un grupo de hombres, mujeres y niños en una especie de fila cerca de quienes entregan los insumos y ninguno lleva mascarillas. Igualmente hay un selfie del alcalde Lorenzo Chimboras sin ninguna protección.

 

Mujeres y niños participaron de la entrega de víveres en la comunidad de Pucacuro. Foto: Municipalidad de Pucacuro.

Seminario precisa que el protocolo para la entrega de alimentos a los pueblos indígenas preparado de manera multisectorial ya está listo y debe aprobarse en breve. Agrega que, desde el inicio de la cuarentena, las organizaciones indígenas establecieron pautas para el ingreso a las comunidades. “Feconaco reclama porque en este caso las autoridades municipales no siguieron los protocolos que las mismas organizaciones indígenas habían establecido”, dice el asesor ministerial.

“Lo que interesa es el tema de fondo: que las autoridades cuya competencia es controlar y hacer cumplir la cuarentena no están respetando los protocolos. No debe haber estos incidentes que ponen en riesgo a los pueblos indígenas. Las federaciones hemos enviado nuestro protocolo a los ministerios de Salud, de Cultura y a la Presidencia del Consejo de Ministros”, dice Jorge Pérez, presidente de la Organización Regional de los Pueblos Indígenas del Oriente (Orpio).

El líder indígena reclama la lentitud de las instituciones del Estado en organizar un plan de atención a los pueblos indígenas. “Hay mucha lentitud. Loreto cuenta con 12 millones de soles para financiar este plan, pero las instituciones no se ponen de acuerdo”

Loreto es una de las regiones en Perú más golpeadas por el coronavirus, con más de 1500 personas positivas al COVID-19 y más de 50 fallecidos. Los hospitales están desbordados, mientras los contagios van en aumento. El viernes 1 de mayo, el gobierno peruano envió implementos médicos para la habilitación de hospitales de campaña y una delegación médica de alrededor 50 personas.

“En Perú la pobreza y pobreza extrema tienen nombre y apellido indígena”, dice Abanto y agrega que esta pandemia está afectando a las personas más pobres y más vulnerables. “El virus se está expandiendo en las zonas de mayor pobreza, mayor precariedad de los servicios públicos, mayor abandono del Estado. En Lima se ha incrementado en los distritos donde hay más indígenas urbanos”.

San Juan de Lurigancho es el distrito con mayor cantidad de indígenas urbanos en todo el país —señala Abanto— y ellos están en mayor riesgo y vulnerabilidad en las ciudades al igual que en las zonas rurales y la Amazonía. “Si la gente en Iquitos no logra acceder a los hospitales, mucho menos los indígenas que están lejos de cualquier servicio público”.