Pronunciamiento

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PRONUNCIAMIENTO

 

DERECHOS HUMANOS Y MEDIO AMBIENTE (DHUMA)

INSTITUTO DE DEFENSA LEGAL (IDL)

 

Mediante un auto de fecha 05 de diciembre de 2018, notificada en fecha 7 de marzo último, el Tribunal Constitucional (TC) resuelve declarar nulo todo lo actuado, volviendo el proceso a la resolución número uno, dictada en primera instancia. Con esta resolución lo que hace el máximo intérprete y salvaguarda de la Constitución es cortar de raíz y dejar en nada los 8 años de lucha judicial que los demandantes, que la comunidad campesina quechua de Arboleda del distrito de Tiquillaca, provincia y región de Puno, vienen llevando a cuestas en la defensa de sus territorios y de sus formas tradicionales de vida, frente a la imposición de concesiones mineras por parte del Ministerio de Energía y Minas y el Instituto Geológico Minero Metalúrgico dentro de territorios de su propiedad.

Han pasado ocho años desde que Arboleda decidió recurrir a los mecanismos legítimos que dentro de un Estado de derecho constitucional son accesibles, con el objetivo de conseguir que sus requerimientos sean atendidos; esto en medio de una coyuntura donde la mayoría de los pueblos campesinos, frente a la sordera generalizada del gobierno, optaban por las vías de la protesta social como medio de reclamo, que a su vez repercutía en problemas aún más perjudiciales para ellos mismos y para la sociedad y el gobierno.

En el año 2012, cuando el expediente se encontraba en manos del TC, éste ordenó correr traslado a Ministerio de Energía y Minas como demandado para que pueda ejercer su derecho de defensa. Sin embargo, siete años después cae en la cuenta de que también se debió notificar a los titulares de las concesiones mineras involucradas en el proceso, a fin de que también puedan ejercer su derecho de defensa y no se vean afectadas con la decisión sobre el fondo.

Pero, ¿qué hay con los derechos constitucionales de la comunidad campesina que se vienen atentando con la decisión de volver todo a fojas cero? ¿Qué pasa con el derecho de la comunidad de tener un proceso judicial rápido, sencillo y efectivo sobre una controversia que se dilucide ante jueces y tribunales? En ningún sentido es tolerable el desdén que el TC ha mostrado con su inoperancia y negligencia en este proceso constitucional. El mensaje que envía la máxima autoridad constitucional a nivel nacional envía a través de esta sentencia, es que los derechos constituciones de los justiciables de este caso no tienen la misma importancia. Los derechos procesales solo merecen custodia cuando se trate de las entidades del Estado o de empresas del sector privado. Las comunidades deberán aguardar otros 8 años más para que puedan alcanzar justicia. Para el TC las comunidades pueden esperar. La responsabilidad en la dilación de este proceso es exclusiva del TC.

Es bastante reprochable la labor del TC que en siete años no haya podido fallar en un asunto judicial de suma importancia para los pueblos originarios del país, y sobre una causa que no solo incumbe a la comunidad campesina de Arboleda sino a todas aquellas que vienen siendo afectadas por la presencia de concesiones mineras inconsultas en sus territorios.

Toda la inversión económica y temporal que la comunidad ha destinado a este proceso queda no ha sido tomada en cuenta por el TC. Arboleda, por su idiosincrasia se encuentra en una posición de desventaja frente a los demandados, por las condiciones de pobreza e inferior calidad de vida que tienen que sobrellevar. Se trata de comunidad afectada por la pobreza, como todas las comunidades nativas y andinas del país. Nada de esto parece importarles a los magistrados del TC.

A esta comunidad no solamente se le negó el acceso a un proceso de consulta previa, libre e informada; también a no ser incluidos dentro de procedimiento de administrativo de dación de concesiones mineras, y ahora se le niega un proceso judicial célere y resultante. Los pueblos originarios siguen encontrándose en el patio trasero del país donde los ojos del Estado aún se resisten a virar.

 

Puno, 12 de marzo de 2019

IDL – DHUMA